El colesterol es una sustancia grasa presente en el cuerpo humano y en algunos alimentos de origen animal. Es esencial para la salud, ya que se utiliza para producir hormonas, vitamina D y ácidos biliares que ayudan a digerir las grasas. Además, permite el funcionamiento de todas las células del cuerpo, ya que brinda fluidez a las membranas de las mismas, evitando que se “rompan”. Sin embargo, tener niveles elevados de colesterol en sangre (>200mg/dL) puede ser perjudicial para la salud, ya que puede acumularse en las paredes de las arterias y formar depósitos que pueden obstruir el flujo de sangre. Este proceso se conoce como “formación de placa de ateroma” y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que tiende a que las arterias se vuelvan más rígidas con el tiempo. Por lo tanto, es importante aprender maneras de bajar el colesterol alto de forma natural (1,2).
¿Cuántas personas en el mundo tienen niveles de colesterol alto?

La prevalencia de personas con colesterol alto varía en función de la población y la región geográfica, pero se estima que un importante porcentaje de la población adulta en todo el mundo tiene niveles elevados de colesterol en sangre. En 2008 se registró una prevalencia del 39% mundial en hombres y 40% en mujeres, es decir: cifras alarmantes (1).
Según The World Health Organization el colesterol alto genera 2,9 millones de DALYs en todo el mundo, lo que se conoce como “la pérdida del equivalente a un año de plena salud”. Los DALYs de una enfermedad o condición de salud son la suma de los años de vida perdidos debido a la mortalidad prematura o los años vividos con una discapacidad, debido a una enfermedad (3).
En los países con mayor desarrollo industrial, la prevalencia de colesterol alto es aún mayor debido a un estilo de vida sedentario y una dieta alta en grasas saturadas y colesterol. En los países menos industrializados, la prevalencia de colesterol alto está aumentando debido al crecimiento de la urbanización, y la adopción de dietas en base a productos ultraprocesados y de un estilo de vida más sedentario.
¿Cuál es el colesterol “malo”?
Existen dos tipos principales de colesterol: el colesterol LDL (colesterol “malo” o “Low Density Lipoprotein”) y el colesterol HDL (colesterol “bueno” o “High Density Lipoprotein”) (1,2).
El colesterol LDL “viaja” desde el hígado hacia las arterias, y se conoce como “malo” porque si se encuentra en exceso durante un tiempo prolongado y en personas que tienen predisposición genética, puede acumularse en las arterias y aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.
En cambio, el colesterol HDL se conoce como “bueno” porque “viaja” haciendo el camino inverso: desde las arterias al hígado, disminuyendo el riesgo de infarto y accidentes cardiovasculares. Es por eso que el colesterol HDL funciona como un factor protector cardiovascular.
Entonces, no existe en sí mismo el colesterol “malo”, el problema se produce cuando el colesterol LDL está en exceso y esto se sostiene a lo largo del tiempo, predisponiendo a sufrir complicaciones cardiovasculares.
¿Cuál es la relación del colesterol alto con la diabetes, hipertensión y enfermedad renal?
El colesterol alto y la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad renal están interrelacionados y pueden exacerbarse/potenciarse mutuamente.
Colesterol alto y diabetes: Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de tener niveles elevados de colesterol en sangre. Además, el colesterol alto puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de complicaciones en las personas con diabetes, como la enfermedad cardíaca y la enfermedad renal (4).
Colesterol alto e hipertensión: La hipertensión y el colesterol alto son factores de riesgo importantes para la enfermedad cardíaca. Cuando ambos factores están presentes, el riesgo de enfermedad cardíaca aumenta aún más (4).
Colesterol alto y enfermedad renal: La enfermedad renal y el colesterol alto están interrelacionados. La acumulación de placa de ateroma en las arterias puede obstruir el flujo de sangre y dañar los riñones. Esto tiende a empeorar la enfermedad renal o incluso causar insuficiencia renal (4).
La placa de ateroma es una acumulación excesiva de colesterol en las arterias, que impide el flujo normal de la sangre a través de ellas. Esta formación de placas tiende a volver las arterias más rígidas y frágiles. Lo cual aumenta el riesgo de isquemia, es decir de un bloqueo en el suministro de sangre hacia un órgano, lo que puede resultar en un evento cardiovascular grave.
Es importante controlar los niveles de colesterol, la hipertensión y la diabetes para prevenir enfermedades graves y proteger la salud cardiovascular y renal.
Entonces, ¿qué se puede hacer para prevenir y tratar los niveles altos de colesterol en sangre?

La 
Carne roja y productos cárnicos procesados:
Productos lácteos enteros
Sin embargo, más allá de la calidad de las grasas aportadas a través de la dieta, es importante
Mantener un
Otros factores importantes a la hora de reducir el colesterol sanguíneo, son los hábitos relacionados al 


